... La pelota se manchó nuevamente. Esta vez no hubo lluvias excusatorias ni fenómenos meteorológicos que fundamenten nuevas disculpas. El tiempo pasa (las panzas crecen), la impaciencia por jugar se torna intolerable y lo que debería ser primordial como jugar los partidos respetando la fecha pactada para el inicio del campeonato (y respetando a todos los equipos que confirmaron su presencia en tiempo y forma) parece estar en segundo plano para una organización que no da respuestas claras y que se limita a otorgarnos un lindo y extenso reglamento muy pipi-cucú (aunque con graves faltas de cohesión y ortografía) que de nada sirve si el torneo no arranca. ¿Qué pasa con las canchas?, ¿Acaso la prestigiosa Universidad del Salvador no puede con la organización de un torneo de fútbol de 10 equipos?, ¿Por qué las canchas están habilitadas para que entrene la selección de nenes bien de la facultad, y a nosotros que también somos estudiantes de la misma se nos niega usar las instalaciones sólo una maldita vez por semana? Esto no es una crítica "sólo" a El Angelo, quien carga con el peso de ser la cara visible del torneo, de hecho con Germán tenemos una buena relación y queremos creerle cuando trata de dibujar alguna respuesta a este problema, y en cierta forma hasta nos compadecemos un poco de su situación, pero los esfuerzos que siempre realizo el plantel de Los Masones tanto cómo para no fallarle nunca a la organización, ni al torneo, viajando hasta en carreta con tal de estar los sábados a la hora señalada, sacrificando viajes, acomodando horarios de laburo, etc., parecen no tener retribución de ningún tipo. OK, nadie nos obliga y lo hacemos porque nos gusta el fútbol y disfrutamos de jugarlo entre amigos, nos encanta competir por nuestra querida camiseta masónica y demás atractivos que tiene el asunto, pero tampoco es justo que no haya al menos una pequeña retribución del otro lado, porque estaríamos hablando de un vínculo viciado en el que una de las partes entrega "todo" y la otra nada. Vamos a esperar una semana más a ver que pasa, pero a esta altura parece más que evidente que le están tomando la leche al gato...
jueves, 10 de mayo de 2007
Se les escapa la Tortuga...
... La pelota se manchó nuevamente. Esta vez no hubo lluvias excusatorias ni fenómenos meteorológicos que fundamenten nuevas disculpas. El tiempo pasa (las panzas crecen), la impaciencia por jugar se torna intolerable y lo que debería ser primordial como jugar los partidos respetando la fecha pactada para el inicio del campeonato (y respetando a todos los equipos que confirmaron su presencia en tiempo y forma) parece estar en segundo plano para una organización que no da respuestas claras y que se limita a otorgarnos un lindo y extenso reglamento muy pipi-cucú (aunque con graves faltas de cohesión y ortografía) que de nada sirve si el torneo no arranca. ¿Qué pasa con las canchas?, ¿Acaso la prestigiosa Universidad del Salvador no puede con la organización de un torneo de fútbol de 10 equipos?, ¿Por qué las canchas están habilitadas para que entrene la selección de nenes bien de la facultad, y a nosotros que también somos estudiantes de la misma se nos niega usar las instalaciones sólo una maldita vez por semana? Esto no es una crítica "sólo" a El Angelo, quien carga con el peso de ser la cara visible del torneo, de hecho con Germán tenemos una buena relación y queremos creerle cuando trata de dibujar alguna respuesta a este problema, y en cierta forma hasta nos compadecemos un poco de su situación, pero los esfuerzos que siempre realizo el plantel de Los Masones tanto cómo para no fallarle nunca a la organización, ni al torneo, viajando hasta en carreta con tal de estar los sábados a la hora señalada, sacrificando viajes, acomodando horarios de laburo, etc., parecen no tener retribución de ningún tipo. OK, nadie nos obliga y lo hacemos porque nos gusta el fútbol y disfrutamos de jugarlo entre amigos, nos encanta competir por nuestra querida camiseta masónica y demás atractivos que tiene el asunto, pero tampoco es justo que no haya al menos una pequeña retribución del otro lado, porque estaríamos hablando de un vínculo viciado en el que una de las partes entrega "todo" y la otra nada. Vamos a esperar una semana más a ver que pasa, pero a esta altura parece más que evidente que le están tomando la leche al gato...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario