
Pilar, Sábado 16 de Junio.- Un tropezón no es caída, y menos para estos masones que una vez más demostraron ser un equipo que se sobrepone a los momentos difíciles. Luego del mal trago de la fecha anterior frente al "intocable" Urquiza, el encuentro con los muchachos de Newbery significaba mucho más que tres puntos en miras al objetivo de pelear el campeonato. Y la Aplanadora honró su apodo, lo justificó con sacrificio y precisión al momento de definir frente al arco rival y estableció un hito en la corta historia de la institución al marcar nada más ni nada menos que SIETE goles.
Semejante hazaña, claro está, no podría haberse llevado a cabo sin una actuación impecable de todo el equipo, y así fue cómo desde los cimientos de la estructura masónica el turquito Amud (en su regreso al arco) respondió con seguridad y "reflejos felinos" ante los pocos atizbos de peligro que propusieron los poco inspirados delanteros del equipo verde. Los "4 fantásticos" del fondo, esta vez con la inclusión de un solido Curi en reemplazo del ausente por "mamitis" Aviattore Velasco, fuerón una muralla impenetrable para el impotente ataque de Newbery. Nuevamente la experiencia del mariscal Liandro Scafidi fue determinante a la hora de ordenar la linea de 4 y cubrió huecos como un verdadero albañil de la defensa. La entrega total del Jota sobre el lateral derecho determinó una actuación digna de un inspector de la DGI, cartel de CLAUSURADO y por ahí no pasó nadie. Y de lateral a lateral nos encontramos con la grata noticia de la vuelta al fútbol del purrete masónico. "I'm back" dijo el 3 de procedencia norteamericana, genes brasileños y "huevos" argentinos. Un gol, varias escaladas ofensivas y mucho, pero mucho orgullo en un regreso que esperabamos todos.
El medio también estuvo de fiesta con la vuelta al gol de la flecha López. Un corte de pelo que pareció tener un efecto contrario al de Sansón: picante en el ataque, clavó un golazo que abrió el camino a la victoria y destrabó un partido que parecia difícil y encima fue generoso a la hora de bajar a defender. El relojito del equipo, Nico Rivera, demostró nuevamente ser una incorporación de lujo para la aplanadora. Mucho quite sumado a rapidez e inteligencia para distribuir y generar juego redondearon una gran actuación del 20. Por la izquierda el activista Pocho Reichel brindo toques de distinción por doquier, mostrando su buen pie a la hora de ejecutar las pelotas paradas y siempre sorprendiendo con filosos centros que llevan la inscripción "Peligro" en su envoltura. El 10 estuvo cerca del gol pero un fortuito rebote en el pie de un compañero le quitaron la posibilidad de anotar su primer tanto en el torneo. Cómo si esto fuera póco la goleada incluyó dos tantos del "enemigo" del gol, la Fefa Scafidi, quien con dos corridas electrizantes (marca registrada del habilidoso 17) consiguió un doblete digno de su jerarquía y calidad.
La dupla de ataque también tuvo una tarde inspirada y festejo por triplicado con los infladores anímicos al mejor estilo Lavandina-Piojo. Por un lado la Zaeta Rubia se afianza en la punta de la tabla de goleadores con una nueva dopieta llena de desparpajo y oportunismo. Cuando Ricky esta con confianza es un goleador letal y los numeros demuestran que el cannonieri esta más que confiado (8 goles en 5 partidos atestiguan el gran momento psicológico del cutralqueño). Su compañero de ataque, el Tanque Almada también anotó su nombre en la grilla de goleadores y terminó con una sequía de dos partidos al aprovechar una avivada de Gavilán en un tiro libre y sentenciar al arquero con su letal 3 dedos al mejor estilo Chelo Delgado. La dupla de ataque tambien se sacrificó por la causa masónica y presionó de gran forma durante todo el match complicando la salida limpia de la defensa rival.
Empapado de baba y elogios, me despido esperando que partidos como este se repitan.
Saludos masónicos.
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